Santo Domingo, RD. – El Parque Zoológico Nacional se ha convertido en el principal refugio para animales silvestres y exóticos confiscados por las autoridades dominicanas, una responsabilidad que aumenta cada año y que comienza a poner bajo presión su capacidad operativa, sus espacios y sus recursos.
Flamencos, cocodrilos, loros, cotorras y otras especies llegan a la institución luego de ser rescatadas de viviendas, establecimientos comerciales, hoteles y otros lugares donde eran mantenidas ilegalmente como mascotas o utilizadas con fines decorativos.
Durante 2025, las autoridades decomisaron 188 animales, frente a los 30 registrados en 2023. En lo que va de 2026 han sido confiscados más de 8,900 ejemplares, aunque una parte considerable corresponde a grillos y peces jóvenes utilizados como alimento para otras especies.
El incremento de los decomisos ha obligado al zoológico a ampliar sus labores de recepción, evaluación médica y rehabilitación. Cada animal es sometido a pruebas veterinarias para determinar su estado de salud y establecer el tratamiento y la alimentación que necesita.
Muchos ejemplares llegan con signos de desnutrición, deterioro físico y enfermedades provocadas por dietas inadecuadas o por las condiciones en las que permanecieron en cautiverio.
Uno de los casos más frecuentes es el de los flamencos, aves protegidas que son retiradas ilegalmente de su hábitat natural y vendidas para ser exhibidas en jardines de hoteles y residencias privadas.
Algunos llegan al zoológico con las alas amputadas o con el plumaje descolorido debido a una alimentación deficiente. En lugar de consumir algas y pequeños crustáceos, esenciales para su desarrollo, muchas de estas aves son alimentadas con pan y otros productos que afectan su salud.
En el parque reciben atención veterinaria, zanahorias y alimentos especializados durante varios meses. Aquellos ejemplares que logran recuperarse y reúnen las condiciones necesarias pueden ser liberados nuevamente en su entorno natural.
La llegada de cocodrilos representa otro desafío. Debido a su comportamiento territorial, estos animales deben permanecer separados, lo que demanda más jaulas, instalaciones adecuadas, personal especializado y mayores recursos económicos.
El Zoológico Nacional también se prepara para recibir animales exóticos confiscados en Puerto Rico, como parte de un acuerdo de cooperación alcanzado entre ambas partes. Entre las especies que podrían ser trasladadas figuran caimanes incautados durante operativos contra actividades ilegales.
Las autoridades ambientales mantienen campañas educativas y operativos para combatir la captura, comercialización y tenencia irregular de fauna silvestre. Sin embargo, el aumento de los animales rescatados evidencia la necesidad de fortalecer la capacidad del zoológico para garantizar su alimentación, cuidado, rehabilitación y posible reintegración a la naturaleza.
La institución continúa desempeñando una función esencial en la protección de especies que, tras ser retiradas de su hábitat, dependen de atención especializada para sobrevivir.

