Rabat, Marruecos.– Videos, fotografías, testimonios y un documento que solicita mil cartuchos para matar perros callejeros alimentan las denuncias contra Marruecos, país acusado por organizaciones animalistas de intensificar estas prácticas antes del Mundial de Fútbol de 2030, que organizará junto con España y Portugal.
Aunque existen pruebas de que numerosos perros han sido capturados y eliminados, la relación directa entre estas actuaciones y la celebración del Mundial todavía no ha sido demostrada de manera independiente. Las denuncias sobre matanzas de animales en Marruecos existen desde mucho antes de anunciarse la candidatura mundialista.
Una investigación de Maldita.es recoge documentación entregada por la International Animal Coalition, organización que asegura recibir reportes diarios sobre perros asesinados violentamente en distintas ciudades marroquíes.
Entre los archivos aparece una solicitud de mil cartuchos para matar perros callejeros durante cinco días en la región de Nador. El documento, fechado en septiembre de 2025 y atribuido al Ministerio del Interior de Marruecos, señala como finalidad la “caza para matar perros callejeros”.
Las autoridades marroquíes no han confirmado la autenticidad del documento. La portavocía del Gobierno, el Ministerio del Interior y la Embajada de Marruecos en España fueron consultados, pero no respondieron específicamente sobre su procedencia.
La solicitud resulta especialmente alarmante porque, dos meses antes de su fecha, el Tribunal Administrativo de Primera Instancia de Rabat habría determinado que matar perros mediante disparos o envenenamiento constituye una violación de las leyes y los acuerdos relativos a la protección animal.
Organizaciones defensoras de los animales denuncian un aumento de redadas y matanzas en ciudades como Agadir, Tánger, Marrakech, Fez, Casablanca y Rabat. También han difundido imágenes explícitas y el testimonio anónimo de un supuesto antiguo oficial del Ejército que atribuye a personal militar participación en los disparos.
Otro elemento que ha elevado la preocupación es la intervención de Khalil Boulhassan, concejal de Marrakech, quien defendió públicamente el regreso a métodos tradicionales para controlar a los perros callejeros mediante disparos.
En julio de 2025, el Gobierno marroquí presentó un proyecto de ley que autorizaría a las autoridades locales a utilizar “cualquier medida” para enfrentar el peligro atribuido a los animales callejeros. La propuesta también contempla la eutanasia en determinadas circunstancias, aunque no menciona el Mundial de 2030 y continuaba en trámite parlamentario hasta marzo de 2026.
La eliminación de perros no comenzó con la organización del torneo. Un estudio divulgado en 2017 documentó sacrificios realizados durante décadas y estimó que solo en 2005 murieron más de 400,000 perros. La Sociedad Protectora de Animales en Marruecos sostiene que en 2023 fueron eliminados más de 500,000, aunque estas cifras no cuentan con confirmación oficial independiente.
La Organización Mundial de la Salud calcula que entre tres y cuatro millones de perros viven en las calles del país. Un artículo publicado en 2025 señala que el control de esta población se ha basado principalmente en su eliminación.
Marruecos adoptó en 2019 el programa Capturar, Esterilizar, Vacunar y Liberar, diseñado para reducir gradualmente la población canina sin recurrir a matanzas. Sin embargo, su implementación sufrió retrasos durante la pandemia y las organizaciones animalistas cuestionan que se aplique efectivamente en todo el territorio.
El Gobierno marroquí rechaza las acusaciones y asegura que enfrenta una campaña de desinformación destinada a perjudicar su imagen por la organización de eventos deportivos internacionales. También afirma que desde 2023 ha acelerado la aplicación de los programas de esterilización y vacunación, además de proyectar nuevos refugios en varias ciudades.
La FIFA ha destacado los compromisos asumidos por Marruecos en materia de bienestar animal. El informe de evaluación de la candidatura para 2030 señala que el país prometió proteger los derechos de los animales y ampliar las instalaciones destinadas a los perros callejeros.
Sin embargo, la falta de explicaciones sobre el documento de los mil cartuchos, las imágenes de animales muertos y las denuncias persistentes mantienen abiertas serias interrogantes. Lo comprobable es que la eliminación de perros callejeros lleva décadas ocurriendo en Marruecos. Lo que todavía debe esclarecerse es si estas operaciones se han intensificado para presentar ciudades libres de animales durante los grandes eventos deportivos.
Mientras las autoridades prometen refugios, vacunación y esterilización, las organizaciones defensoras continúan denunciando disparos, envenenamientos y redadas. La contradicción exige una investigación independiente que determine quién ordena estas actuaciones y cuántos perros han muerto antes de que Marruecos reciba al mundo en 2030.

