Santo Domingo, RD.– Las altas temperaturas registradas durante el verano representan un riesgo para los perros y gatos que sobreviven en las calles de la República Dominicana, expuestos durante horas al sol y con acceso limitado a agua limpia.
En sectores residenciales, mercados y zonas comerciales, muchos animales buscan refugio debajo de vehículos, árboles y estructuras abandonadas para protegerse del calor. Otros terminan bebiendo agua contaminada acumulada en contenes y charcos.
Los cachorros, animales envejecidos, enfermos o con abundante pelaje se encuentran entre los más vulnerables ante la falta de hidratación y de espacios adecuados para resguardarse.
Colocar recipientes con agua fresca bajo sombra puede representar una ayuda inmediata. Estos deben lavarse diariamente y mantenerse alejados de calles transitadas para evitar accidentes.
Los animales domésticos tampoco deben permanecer dentro de vehículos cerrados, amarrados bajo el sol o en azoteas sin protección. Sus paseos deben realizarse durante las horas menos calurosas del día.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de desarrollar programas municipales que combinen hidratación, esterilización, vacunación, rescate y adopción responsable de los animales que viven en las calles.

