Olfatear, jugar y descansar: hábitos sencillos que pueden mejorar el bienestar de los perros

Especialistas en comportamiento animal señalan que pequeños cambios en los paseos, el entrenamiento, el juego y el descanso pueden favorecer la salud física y emocional de las mascotas.
Permitir que un perro explore olores durante sus paseos, ofrecerle actividades que realmente disfrute y garantizarle un espacio tranquilo para descansar puede tener un impacto importante en su bienestar diario.
La especialista en comportamiento animal Zazie Todd explica que no todos los perros tienen las mismas preferencias, por lo que las rutinas deben adaptarse a la edad, personalidad y necesidades particulares de cada animal.
Uno de los aspectos más importantes es el olfato. Investigaciones han encontrado que los perros que realizan actividades de rastreo pueden mostrar respuestas más positivas que aquellos sometidos únicamente a ejercicios de obediencia. Por ello, permitirles detenerse a oler durante los paseos puede convertirse en una forma sencilla de estimulación mental.
El refuerzo positivo también cumple un papel clave. Utilizar premios que resulten atractivos para cada perro, así como incorporar el juego durante el entrenamiento, puede mejorar su disposición y aprendizaje. La especialista advierte, en cambio, sobre prácticas como gritos, tirones de correa o collares de púas debido a los riesgos que pueden representar para el bienestar animal.
El contacto y el juego con otros perros también pueden ser beneficiosos, especialmente durante la etapa de cachorro, cuando estas interacciones ayudan a desarrollar habilidades sociales y motoras. Sin embargo, los perros mayores suelen necesitar actividades menos intensas.
Otro elemento fundamental es disponer de un lugar propio y tranquilo para dormir o retirarse, donde el animal pueda descansar sin ser molestado. En perros de mayor edad, una cama de fácil acceso resulta especialmente importante ante posibles dificultades de movilidad.
La clave, según los especialistas, está en observar al perro y descubrir qué actividades disfruta: caminar, nadar, buscar objetos, jugar con sus dueños o simplemente descansar junto a ellos. Adaptar la rutina a esas preferencias puede fortalecer además el vínculo entre el animal y su familia.
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