La economía pet crece en RD: solo en alimento para perros y gatos se importaron US$24.2 millones

Seguros, veterinarias, grooming, hoteles, entrenamiento y tecnología forman parte de un mercado que comienza a expandirse alrededor de las mascotas en República Dominicana.

Santo Domingo, República Dominicana.– Los perros y gatos están dejando de representar únicamente un gasto doméstico para convertirse también en el centro de una actividad económica que mueve millones de dólares y abre oportunidades para empresarios, veterinarios, emprendedores y marcas especializadas en República Dominicana.

Uno de los indicadores más claros está en la alimentación. Datos internacionales de comercio muestran que República Dominicana importó en 2024 alrededor de US$24.26 millones en alimentos preparados para perros y gatos, equivalentes a más de 10.5 millones de kilogramos.

En 2018 esas importaciones habían sido de aproximadamente US$11.6 millones, lo que significa que el valor prácticamente se duplicó en seis años.

Estados Unidos encabezó en 2024 los países proveedores, seguido por México, Francia y Guatemala. Solo desde Estados Unidos llegaron productos por más de US$8.6 millones, mientras las importaciones procedentes de México superaron los US$5.6 millones.

Un mercado de millones de mascotas

No existe todavía un censo nacional público que permita establecer con precisión cuántos animales de compañía viven en los hogares dominicanos. Sin embargo, estimaciones divulgadas por especialistas en salud animal durante 2026 sitúan en aproximadamente 1.8 millones la población de perros y gatos en el país.

Esa población representa una demanda constante de alimentos, medicamentos, consultas veterinarias, vacunas, esterilizaciones, productos antiparasitarios, accesorios, higiene y otros servicios.

Pero el negocio pet dominicano ya comienza a extenderse mucho más allá de la comida y las veterinarias.

Hasta los seguros entraron al mercado

En 2025, Seguros Reservas presentó un seguro dirigido específicamente a perros y gatos que incluye coberturas para consultas, cirugías, emergencias y exámenes de laboratorio, además de beneficios relacionados con implantación de microchip, hospedaje en hoteles para mascotas y entrenamiento.

Actualmente también existen en el mercado dominicano planes que ofrecen asistencia veterinaria, emergencias, hospitalización, responsabilidad civil, baño y peluquería.

La entrada de las aseguradoras es una señal de cómo está cambiando la relación económica entre las familias y sus animales: gastos que anteriormente se asumían únicamente cuando ocurría una emergencia comienzan a convertirse en servicios contratados de manera preventiva.

Grooming, entrenamiento y paseos también generan oportunidades

Entre los servicios más demandados por propietarios de mascotas se encuentran las consultas veterinarias, vacunaciones, spa y aseo.

También existe interés creciente en servicios adicionales como paseos, entrenamiento y soluciones digitales para el cuidado de las mascotas.

A ese ecosistema se suman guarderías, hoteles para mascotas, peluquerías, adiestradores, transporte especializado, fotografía, ropa, alimentos preparados, accesorios personalizados, cremación, cementerios y soluciones tecnológicas.

Tecnología para mascotas: la próxima frontera

Collares con geolocalización, identificación mediante microchip, dispositivos para controlar actividad, dispensadores automáticos, cámaras conectadas y plataformas para administrar información veterinaria forman parte de una categoría tecnológica que todavía tiene espacio para desarrollarse en República Dominicana.

Para los empresarios, esto plantea una pregunta importante:

¿Hasta dónde puede crecer la economía pet dominicana?

Los datos disponibles todavía no permiten calcular el tamaño completo de esta industria en el país, porque alimentación, veterinarias, seguros, grooming, hospedaje y accesorios pertenecen a actividades económicas distintas.

Sin embargo, las cifras de importación y la aparición de nuevos servicios muestran que existe una demanda comercial creciente alrededor del bienestar animal.

El animal lover también se ha convertido en consumidor

El cambio más importante posiblemente no esté solamente en los negocios, sino en la manera en que muchas personas perciben a sus mascotas.

Para una parte creciente de los hogares, el perro o el gato ocupa un lugar dentro de la dinámica familiar. Esa relación impulsa decisiones de consumo que hace algunos años eran menos habituales: seguros, alimentación especializada, cumpleaños, ropa, hoteles, entrenamiento profesional y servicios médicos de mayor complejidad.

Y donde existe una nueva necesidad, también aparece una nueva oportunidad empresarial.

La industria pet dominicana todavía está tomando forma, pero un dato ya resulta difícil de ignorar: solo la comida importada para perros y gatos supera los US$24 millones anuales. El negocio alrededor de ellos es mucho mayor.