Por qué intentar cambiar la naturaleza de un perro puede generar problemas

Muchos problemas de convivencia con los perros pueden surgir cuando sus cuidadores intentan eliminar conductas que forman parte de su naturaleza, como olfatear, perseguir, controlar movimientos o utilizar la boca durante determinadas actividades.

El educador canino Hugo Fernández explica que la clave no está en suprimir esos impulsos, sino en canalizarlos mediante actividades seguras y controladas. Estas necesidades pueden variar según la función para la que cada tipo de perro fue seleccionado durante generaciones.

Los perros de rastro, por ejemplo, pueden beneficiarse de juegos de búsqueda; los de pastoreo, de ejercicios relacionados con el control del movimiento; y aquellos con mayor impulso de persecución pueden realizar actividades adaptadas que les permitan expresar esa motivación sin generar riesgos.

Esto no significa permitir cualquier comportamiento. El especialista señala que deben mantenerse límites y ofrecer alternativas compatibles con la convivencia y la seguridad del propio animal y de quienes lo rodean.

Comprender las necesidades naturales de cada perro puede ayudar a reducir frustraciones, mejorar algunas respuestas reactivas y fortalecer el vínculo con su familia.